Para los débiles ya no hay amor.

Me creo Paulo Coelho hablando de Dios, pero mis dioses no están en tu Iglesia.
Luchando por traer pan a la mesa. 
La religión vive en tarjetas con bandas magnéticas.

Alineando tus dos planetas. 
No pueden silenciarnos como a Tesla. 
Tú tienes lo que me falta, entrégate a mi fe, pon mi mano debajo de tu falda.
Historia del saqueo, de mi corazón aquel Enero. 
Febrero. Marzo. Todos los meses del año.
Todas las noches me engaño.
Me la juego, quemo el último cartucho.
Luego me arrepiento de lo dicho y pataleo. Sueño feo. Confundo necesidad y deseo.

Tu déjame ser yo, que ya habrá tiempo para ser otros, para que vivamos mintiéndonos, conformes con lo que no somos.

Vemos el futuro negro porque negros son los ojos que llevamos. 
Yo que estuve recogiendo flores, como excusa para entrar en tus jardines.

Llegando al kelo de día con las manos vacías y el alma en el suelo, 
he decidido dejarlo, 
no sé el qué,
todavía lo estoy pensando,
tal vez te llame algún día.

Hoy les canto a mis delirios neuronales.

Que tengo falta de atención y la afición de estar constantemente urgándome por dentro, y eso no ha de ser sano.
Estoy harta de pensarme, de comerme la cabeza, me falta más de una pieza que no encuentro en ningún lao. Demasiao joven y algo vieja pa cumpir mis sueños, se me pasa el tiempo, todo llega y yo ni me he enterao.

Si entre lo que dices y lo que haces hay en medio un mar, de dudas o comodidad, si vienes o te vas, sin ningún rumbo. Mañana salvarás el mundo, hoy toca descansar.

Desengánchate de la carne, de la droga, del puto Internet, de la sopa boba, del no saber que hacer, de llorar por nada y de buscar porqués, porque nada es para siempre tía, o es que no lo ves.




Si dicen perdido, yo digo buscando.
Si dicen no llegas, de puntillas alcanzamos.
Si dicen caíste, yo digo me levanto.
Si dicen dormido, es mejor soñando.

Perdonen que no me aclare en medio de este mar enturbiado... Nos hicieron agua trasparente, no me ensucien más, yo ya me he manchado. Y es que hay una gran diferencia entre pensar y soñar, yo soy de lo segundo... En cada segundo vuelvo a empezar.

Hoy sabemos que lo importante es soñar, liberar nuestro inconsciente, el filtro de censura del pensamiento, creemos  que al soñar perdemos un tercio de nuestra vida, y nos equivocamos.