Sobre qué hacer cuando tienes posibilidad de arrepentirte pero no de volver si lo haces.

Cómo un ser humano de 6 años que no entiende porqué mamá no le deja comer todas las chuches que quiere si son lo que más le gusta en el mundo. Con la mirada inofensiva de un cachorro que te observa como si se estuviera preguntando porqué no le sigues acariciando todo el día si no rompe nada. Como una flor que se deja mecer pacífica por el viento al no poder derramar las lágrimas que la liberen de sus raíces. Con los mil interrogantes inocentes de alguien que no sabe bien con qué propósito debemos vivir una vida llena de inoportunidades y elecciones. Con la fe de encontrarme algún día yo misma si sigo buscando.

Pasen y vean. Sean bienvenidos.

Sientense, pero fumense un porrito. De espíritu y materia a nuestro rito. Tú ven que yo te invito a un par de minutos del placer más exquisito.


Jodiendo tu verano con mi invierno.

Clementine: No me cuentas nada, Joel. Yo soy un libro abierto... Te lo cuento t-o-d-o. Cada puñetera y vergonzosa cosa. No confías en mí.
Joel: Hablar sin cesar no significa comunicarse.
Clementine: Yo no hago eso. Quiero conocerte.
Joel: Mmmm....
Clementine: ¡No hablo sin cesar! Joder, las personas deben compartir cosas. Eso es tener intimidad. Me cabrea mucho que hayas dicho eso de mí.
Joel: Lo siento, es solo que mi vida no es muy interesante.
Clementine: Quiero leer los diarios en los que siempre garabateas, ¿qué escribes en ellos si no tienes ni ideas, ni pasiones ni... amor?
Joel: ¡Espera!
Clementine: ¿Qué?
Joel: ¡No lo sé! Solo espera.
Clementine: ¿Qué quieres, Joel?
Joel: Solo espera. ¡No lo sé! Quiero que esperes. Solo... un rato.
Clementine: Vale.
Joel:  ¿En serio?
Clementine: No soy un concepto, Joel. Soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu. No soy perfecta.
Joel: No veo nada que no me guste de ti.
Clementine: « ¡Pero lo harás!.
Joel: Ahora mismo no lo veo.
Clementine: Pero lo harás... No sé, ya se te ocurrirán cosas. Y yo me aburriré de ti y me sentiré atrapada porque eso es lo que me suele pasar.
Joel: Vale.
Clementine: [Llora] Vale. [Sonríe] Vale.
Joel: [Sonríe] Vale
Clementine:  ¿Te tenía clichado eh?
Joel: Tenías clichado a la raza humana. Tu nombre me parece mágico.
Clementine: Se acaba, pronto desaparecerá.
Joel: Lo sé.
Clementine: ¿Qué hacemos?
Joel: Disfrutarlo.

Chica súbete a mis hombros que esta noche nos vamos volando.

Joder, no has entendío' una mierda. Explorando tu cuerpo a tientas, cosiendo tinta indeleble te corrías, condenados a un azar ingobernable, tía. Dime que lo pensarás, al menos... que me llamarás cuando acabe el invierno. No quiero ser grosero, pero, hija de puta, me lo estás poniendo bien difícil, eh, hija de puta. Me someto a diálisis, mi sangre está infectada de ti.
Si Cheb Ruben lleva diéresis es porque un punto era yo, el otro tú. Perfecta la simbiosis.
  


hasta romperme el pellejo

Ni con los federales encima, ni contigo en mi cama, voy a cambiar esta forma de vida.

¿Qué quieres que te diga?, ¿qué quieres que te cuente? 
Sigo buscando una salida. 
La puerta de atrás se ha quedao pequeña, 
niña, para este wanna be suicida.
Mira, me quedé sin ideas.



Alguien inventó las utopías y las historias sin finales, normal que viva de noche y duerma de día.

Un Peter que controlaba la tasa de delitos de los barrios oscuros de sus pupilas. Una Campanilla condenada por traficar polvo de hadas para hacerle sonreír.




Que tus caderas consigan que mi invierno interior no me congele del todo

Somos unos verdaderos antihéroes. Hemos sobrevivido tantas veces a las distintas versiones del cuento.
Creo que tu olvido y el mío están conversando.