¿Las personas no cambian?, las personas no cambian cuando falta voluntad o madurez, o sobra egoísmo.

Olvidamos mil veces que sólo se vive una. Olvidamos a los buenos. Nadie se olvida de los hijos de puta. Olvidamos que las cosas a medias nunca salen bien, y aún así seguimos partiéndonos en dos. Olvidamos dejar de quejarnos. Olvidamos que la gente sencilla está en peligro de extinción. Olvidamos escuchar y olvidamos callarnos en vez de hablar demasiado. Olvidamos que todo lo que somos podría ser utilizado en nuestra contra. Olvidamos que a veces los días de lluvia pueden estar seguidos de algo mucho peor. Olvidamos que el aire que respiramos está cargado de suspiros de ausencia, o de sobre-existencia. Olvidamos que por nuestra cabeza pasa más veces la idea de que todo te despreocupe que la certeza de la preocupación, y aún así, olvidamos despreocuparnos. 
Olvidamos despreocuparnos. 
Olvidamos dejar un par de horas para no pensar en la hora. Olvidamos que a veces sólo tenemos que pararnos para darnos cuenta. Olvidamos que nosotros mismos podemos estar siendo olvidados. Olvidamos querernos por dentro. Y querer desde dentro. 
Lo hacemos todo mal.

Para pertenecer a alguna manada quién sabe si inexistente. Una manada que cree saber de todo, exenta de autocrítica, por la cual cada uno se deja arrastrar a su manera. Una manada absurda que intenta convencer a un individuo de que a él no le interesa convencer a nadie. Están los que piensan que menos es más, y los que elegimos no ser demasiado conformistas.
Y no. Crecer es para muy pocos, abrir los ojos para muchos menos. Y ya somos grandes para seguir confiando en desconocidos, si vamos a crecer, tratemos de no empeorar.


Recuerda este nombre, perra, SFDK.



Vientos impredecibles. Vuelve todo eso, no me hace falta que vuelvas tú.




Disparas a los pies de diciembre
y le gritas que baile como julio.
Nos levanta de la hilera de sillas de plástico
y nos saca a la pista,
que ha pasado del gimnasio del instituto
al salón de casa.



Eres un extintor de inviernos,
de los trozos feos de los inviernos.
De las zonas quemadas,
inundadas
y derrumbadas
de los inviernos.
De las tuberías congeladas
y el cajón vacío de leña.



Enciendes un mechero,
me lo acercas tanto al corazón
que regresan las hogueras de San Juan.
Los fuegos artificiales
somos nosotros uniendo nuestros caos.

N.Delgado

Me tiro del puente de tu sonrisa...










Tu nuca y su roce. La curiosa manera en que tu cuerpo y el mío se conocen.

Se fue por donde vino, me quitó las alas...

La pena es que te mire, que no me mires, que te vayas al ver todos mis errores.
Nadie nos dijo que esto fuera de colores, te prometí el cielo y nos quedamos en las nubes.
Y yo perdida en tu paraíso de lunares...

Después de todo, ¿cuánto queda? El tiempo es ridículo, relativo, chaquetero, ¿qué medimos? ¿Qué dejamos en la acera?


Afortunadamente sigo aquí, 
no quiero perderme lo que quede por venir.
De enero a diciembre voy a mil. 
Nunca fui mala apostando y hoy lo hago por ti.
Lere le le

¿Alguna vez te han hablado de Anarquía Relacional?


El rap fue para mí como follar contigo. Hoy es como masturbarse, que está bien pero que no es lo mismo.

Perdido en este invierno gris.
Fumando de la shi sha pa sonreír.
Cuidando más mis barras con mi salud.
El amor sólo me lo haces tú.
No me gusta follar sin luz, me vuelve malo.
Dale la vuelta a la cruz.
Gracias a ti por darme libertad, estoy mejor así, aunque tu culo era lo más.
No me limpies las Balance, enciende las velas.
Pasamos de la cena, bájate las bragas.
No pongas la mesa, ponte encima. Empieza en el salón, acaba en la cocina.
Al final humo, cigarro y sueños; tu cuerpo es una droga de diseño.
Jugando a despistar a los fantasmas.
Sexo sucio para limpiarme el alma.

Obvio, si me escribes fóllame en un folio. Odio que terminemos y me hables de tu novio. Por dios, ¿como a qué viene ese portazo? Me duelen más las tías que los puñetazos. Lo dicho, tengo dos problemas sólo, ¿cuáles?, uno las chicas, el segundo son sus tetas, dale. Si la ves dile que me acordaba de ella, sufro por mis ex como Charlie Sheen por su botella. Entre polvos sigo buscando un quién, la puta no me quiere, la buena no me folla bien.
Mi voz se acuesta en tus oídos, mi mano en tu boca tapa tus gemidos. Me gustaba dormirme sobre tus tetas, verte despertar vestida con mi camiseta. Ahora me ves chica, viviendo este Guantánamo, vivo con diez mil razones para levantar la voz.


Mi sexo dentro del suyo desapareció. Y la muerte nos acarició. Y empecé a sentirme vivo. Pero no del todo.

Mi amor platónico, déjame robarte el adjetivo.

Será una puta mierda el día que no nos veamos más.

Por ti, por mí, por volverte a ver.
Por fin sentir que lo puedo hacer.
Por ser libre, rompí con los grilletes.
Por la mala vida que llevé de peque. 
¿Por qué? Por como lo hicimos, 
por el día aquel en que nos conocimos. 
Por la droga y todos esos rollos.
Por ver tu culo andar por mi pasillo