Cuando parecía estar equilibrada, apareces y vuelves a romper mis esquemas.

Después de estudiar con cuidado este caso
ejerciendo a la vez de fiscal y abogado,
de juez imparcial...
sentencio lo nuestro
diciendo que el fallo más grande 
pasó por guardar
solamente los días más gratos
y olvidar los demás.

Mirarte de frente
admito en voz alta
que no pocas veces he sido tentado
a coger mi esperanza
y lanzarla sin más a la fosa común...
Donde yacen los sueños
que nos diferencian.

¿Tal vez has pensado en renunciar?

Yo aún no.