No me olvides.


Amor muerto

Llevaba mucho tiempo sin amarte,
y era hora.
Te esperé toda la noche, aquella noche,
que llegaras del teatro,
y era tarde.

Y por fin llegaste...
En tu traje de noche y elegante.

Ni siquiera te di tiempo, te di un beso
y tú me prenguntaste: "¿y eso?"
Y tomándote de la mano dije "ven"

Yo te había preparado un dormitorio
con vago olor de incienso y hierbabuena.
En la cama, unos pétalos de rosa
y la tímida luz de velas perfumadas.

Cayó al suelo tu traje
despojado con ternura por mis manos.
Y vi tu cuerpo, casi ya olvidado...
Adorable, sensual... quise abrazarlo.

"No es momento" dijiste "Estoy cansada."
Y me dejaste allí solo, sin decir palabra.
Quedé largo rato, vacío de pensamiento;
me senté en la cama, inerte como un muerto.

Y una pequeña lágrima resbalaba...
Llegó a mis labios, tenía sabor de amarga
y despertó a mi conciencia...

Me di cuenta...
que no podía seguir amando
a una sombra,
tan fría como la tuya,
a un amor tan muerto.

Aquella noche murieron tantas cosas...




Un futuro tú y yo juntos de la mano al fin del mundo yo te llevaré...

No puedo explicar qué pasó, solo puedo decirte que no funcionó. No fue tuya la culpa, fue de los dos, por ser tan caprichosos. Nos agarramos tan fuerte que nos cansamos tan rápidamente. Llegamos a un punto lejano y oscuro y allí nos perdimos... 
Y todavía, ando buscando la salida de este laberinto. Que alguien me de un mapa, por que me he perdido y ya no sé cómo se camina, si no voy contigo. Intento volar, pero no llevo alas se me quedaron tantas cosas en tu cama, que siento que hasta el tiempo se me escapa. Me cantan tus palabras en mis madrugadas y el viento trae desde tu casa esta melodía, que no acaba. 
Poco a poco, paso a paso... nos fuimos alejando. Como el agua se hace hielo, nos congelamos. 
No fuimos capaces de comportarnos como seres humanos. Fuimos salvajes y animales, y hasta que nos matamos. 
Y todavía, sigo perdido en el desierto de tu cobardía; te lo dije, que si no lo intentas, no sabrías si algún día funcionaría...

Porque somos diferentes encajamos como nadie.


Desde drogadictos hasta reyes, el sexo, el enemigo mortal de los muelles, el sexo, tan necesario como criticado, el sexo, tan importante como valorado.
Ni una más situación incómoda, esto es follar en forma de canción, así que ponte cómoda, que soy un nómada, por tus hormonas alteradas, monada, más follar y menos odio en tu mirada. 

Entre tus sábanas.

Alzar la frente con las pocas ganas de mirar a ese cielo, bajo el que tu ya no estás. Quiero que me lleve el viento, quiero verte sonreír, quiero poder ver colores cuando me acuerde de ti. Y cuando te sientas sola, y creas que pierdes la partida, mientras vivan los recuerdos nada se puede perder.

- ¿Dónde vamos tan deprisa? - Me pregunta su sonrisa - Si tu quieres tengo el plan: caminar hasta que salga el sol, salga que salga el sol.