Nota mental: no beber alcohol con el corazón vacío.


Ahora, que sin saber hemos sabido querernos como es debido, sin querernos todavía...


El príncipe azul jamás lo encontré. Y así llegaste tú, devolviéndome la fe. Sin poemas y sin flores. Con defectos, con errores, pero en pie.


Por mas consejos que existan, hay lecciones de la vida que solo entenderemos a base de golpes y tropiezos.


Te advierten todos los días de que tienes que vivir siempre dejándote la piel en cada paso que avances mientras que solo se molestan en ponerle agujeros a tu futuro. Por eso no puedes vivir en el pasado, ni esperando el mañana; porque el pasado lo has vivido, el futuro esta por llegar, pero el presente es tuyo...
Ahora es el momento de cometer errores, el momento de tocar el cielo con la lengua. El momento de romper el zapato de cristal de Cenicienta y de quemar el castillo con su príncipe dentro. Que me induzcan a un coma y roce qué es ser libre. Es el momento perfecto de abandonar la rutina de todas las mañanas: levántate, cómete el mundo cada día, ríe pensando en dejar la madurez para las frutas, ya habrá tiempo de preocupaciones...
Porque lo malo no es que tengamos que madurar a hostia limpia, si no que tenemos que aprender a ver lo que nos quiere decir cada torta que nos damos. Por eso hay que aprovecharlo todo, no te arrepientas, no te arrastres y nunca te des por vencido, la clave de la felicidad consiste en eso mismo, en vivir...

Vivimos creyendo que un cielo en un infierno cabe.

Pero con el tiempo aprendes que en la vida predominan los errores, que el fuego quema y que el agua en exceso ahoga.

No necesito alas para volar, prefiero LSD.

Para algunos vivir es galopar un camino empedrado de horas, minutos y segundos. Yo más humilde soy y sólo quiero que la ola que surge del último suspiro de un segundo, me transporte, mecido , hasta el siguiente...