No se muere con dignidad, se vive con ella.


Lejos de esto, lejos de ti, lejos de nosotros.. Lejos de todo, estar lejos de toda la mierda que se cuece aquí dentro, tirarlo todo, o lo que es mejor, regalarlo a algún que otro ser que necesite dolor y odio hacía un corazón. A algún corazón intacto, no malherido como el mío; un corazón que busque aprender a llorar y a romperse, y a la vez a tener que curarse solito. Y así quitarme miedos, flotar sin sentimientos, quitarme capas de encima, corazas, que parezco una puta cebolla con tanto protegerme para que nadie toque mi núcleo débil... Ahora que lo pienso, mejor toma, querido desconocido, mi bomba de relojería central, y mátalo, descuartízalo, pínchalo, véndelo en el mercado negro para pobre aquel que lo compre... pero deshazte de él para que yo, por fin, viva feliz en mi ignorancia...

Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.



Recuerdo que al llegar ni me miraste, fui solo una más de cientos y, sin embargo, fueron tuyos los primeros voleteos. Cómo no pude darme cuenta que hay ascensores prohibidos, que hay pecados compartidos, y que tú estabas tan cerca.
Me disfrazo de ti. Te disfrazas de mí. Y jugamos a ser humanos en esta habitación gris.
Muerdo el agua por ti. Te deslizas por mí.Y jugamos a ser dos gatos que no se quieren dormir.


Mis anclajes no pararon tus instintos, ni los tuyos, mis quejidos. Y dejo correr mis tuercas y que hormigas me retuerzan. Quiero que no dejes de estrujarme sin que yo te diga nada, que tus yemas sean lagañas enganchadas a mis vértices...

No sé que acabó sucediendo, sólo sentí dentro dardos. Nuestra incómoda postura se dilató en el espacio. Se me hunde el dolor en el costado, se me nublan los recodos, tengo sed y estoy tragando, no quiero no estar a tu lado. Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos... Y las palabras se me apartan, me vacían las entrañas... Finjo que no sé, y que no has sabido, finjo que no me gusta estar contigo... Y al perderme entre mis dedos te recuerdo sin esfuerzo... Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.